Lo que importa hoy, en cinco minutos
Las noticias de esta semana muestran para el mundo empresarial colombiano un comportamiento más selectivo del capital. Empresas capaces de ofrecer escala, contratos creíbles, información y una relación reconocible entre riesgo y retorno marcan la diferencia en la accesibilidad a capital. Las empresas de tecnología, infraestructura, pagos, minería y energía resultan atractivas, pero los recursos no llegan por inercia.
Por otro, el entorno castiga con mayor rapidez las debilidades en gobierno corporativo, productividad, administración cambiaria y estructura financiera. El capital sigue dispuesto a entrar, pero la cuestión es, qué empresas y qué proyectos están preparados para recibirlo.
La pregunta que atraviesa esta edición es dónde está encontrando oportunidades el capital y qué condiciones exige para permanecer.
Ecos del Latam Fintech Market de Barranquilla: la vieja y la nueva banca cara a cara
En el Latam Fintech Market, celebrado en Barranquilla, se produjeron anuncios y se plantearon discusiones que no deben tomarse a la ligera. El Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella anunció al fundador de Nubank, David Vélez, como asesor no remunerado en inteligencia artificial. El nombramiento coincide con el plan de Nu de invertir cerca de $5 billones en Colombia entre 2026 y 2030, principalmente en tecnología, datos, inteligencia artificial, nuevos productos, ampliación de equipos y fortalecimiento financiero. La entidad reporta cinco millones de clientes y más de $11 billones en depósitos.
En ese mismo evento se escucharon ideas y propuestas que impactan directamente el diseño institucional del sector financiero. Las de mayor resonancia provenían precisamente de Vélez, lo cual es comprensible: él irrumpe en el mercado colombiano como una especie de rockstar que le confiere al ecosistema financiero un nuevo dinamismo. Viejos paradigmas se han fracturado por las nuevas prácticas y alcances de una combinación de IA y ciencia de datos, aplicada a una sociedad colombiana que veía su acceso al sector financiero de manera restrictiva.
Las fintech han sacudido el statu quo. En Barranquilla quedaron expuestas las diferencias entre la banca tradicional y los nuevos competidores sobre el futuro del mercado y sobre las reglas que facilitan o restringen su desarrollo. La competencia ya no ocurre únicamente mediante tasas, productos o canales: también se libra alrededor de la regulación, el acceso a la información y la capacidad de convertir la tecnología en una relación más directa con el cliente.
La participación de Vélez como asesor del Gobierno abre oportunidades, pero también una discusión necesaria. Colombia puede beneficiarse del conocimiento de un empresario que contribuyó a transformar la competencia bancaria regional. Sin embargo, deberá distinguir entre recibir asesoría especializada y permitir que una visión empresarial particular influya de manera desproporcionada en la formulación de la política pública. La infraestructura digital, la protección de datos, la competencia y la regulación de los sistemas de alto riesgo no pueden depender de la perspectiva de una sola compañía.
Un competidor que, al mismo tiempo, asesora al Estado que define las reglas de su mercado ocupa una posición que merece vigilancia. No porque su conocimiento deba excluirse, sino porque la relación exige transparencia, pluralidad de voces y mecanismos claros para administrar posibles conflictos de interés.
Al final del día, el interrogante que flota en el aire es si otorgarle una categoría hibrida a un actor determinante del mercado es una acto razonable de valoración de riesgo al pretender construir una política propia de inteligencia artificial o un acto de candidez e ingenuidad al confiar su diseño a las empresas que ya controlan buena parte de la tecnología.
Bre‑B entra en la operación cotidiana de los comercios
A comienzos de septiembre había 161.468 llaves de comercios activas en Bre‑B, frente a 91.138 al cierre de mayo. Entre junio y agosto, los negocios habilitaron 74.935 nuevas llaves y las ventas realizadas mediante el sistema superaron los $3,2 billones. El crecimiento indica que la infraestructura de pagos inmediatos comienza a dejar atrás su etapa de adopción inicial.
Su efecto empresarial no se limita a reemplazar una transferencia bancaria. Bre‑B puede acelerar la disponibilidad del dinero, simplificar la conciliación y ejercer presión sobre las comisiones de otros medios de pago. También puede facilitar la formalización de pequeños negocios al generar registros electrónicos de sus operaciones.
El desafío está en convertir la nueva infraestructura en una mejora real del capital de trabajo. Registrar una llave no transforma por sí solo la tesorería: las empresas deben integrarla con sus procesos de venta, facturación, conciliación y fidelización. La competencia siguiente no será únicamente por procesar el pago, sino por controlar la información y la relación comercial que se produce alrededor de él.
El tungsteno de Caldas pone a prueba la política industrial
Collective Mining identificó tungsteno dentro de su proyecto Guayabales, en Caldas, durante una exploración originalmente concentrada en oro, plata y cobre. La estimación preliminar divulgada equivale a unas 3.940 toneladas de tungsteno puro. El eventual desarrollo de la mina podría requerir cerca de US$1.000 millones, aunque el proyecto continúa en una etapa exploratoria y todavía debe demostrar su viabilidad técnica, ambiental y financiera.
El tungsteno es utilizado en herramientas industriales, componentes tecnológicos y aplicaciones militares. Su importancia ha aumentado porque China domina buena parte de la oferta mundial y ha restringido sus exportaciones. El hallazgo, por tanto, conecta a Colombia con una discusión internacional sobre seguridad de abastecimiento y minerales críticos.
El tungsteno no constituye un caso aislado. Como analizamos recientemente en nuestro artículo sobre el potencial del platino colombiano, el país posee minerales estratégicos cuya creciente importancia internacional contrasta con su limitada capacidad para transformarlos. En ambos casos, la oportunidad no consiste únicamente en extraer y exportar el recurso, sino en desarrollar conocimiento, procesamiento, proveedores especializados e industrias capaces de capturar una mayor parte de su valor.
Para KapitalPaper, la relevancia del hallazgo no está únicamente en el volumen estimado ni en la posibilidad de abrir una nueva mina, sino en la oportunidad de revisar la forma como Colombia se inserta en las cadenas mundiales de minerales críticos. El platino y el tungsteno muestran que el país dispone de recursos apetecidos por industrias estratégicas, pero todavía carece de una política capaz de conectar su extracción con procesamiento, conocimiento, proveedores e inversión industrial. Sin esa conexión, Colombia seguirá asumiendo los costos ambientales y territoriales de la minería mientras otros países capturan las actividades de mayor valor agregado.
Accesos Norte II demuestra que todavía hay proyectos financiables
OHLA, Ashmore y Grupo Ethuss cerraron un préstamo sindicado por €325 millones para Accesos Norte Fase II, proyecto que intervendrá 18 kilómetros de la Autopista Norte, la carrera Séptima y la variante de Sopó. La financiación fue aportada por la Financiera de Desarrollo Nacional, JPMorgan y MUFG, dentro de una inversión total cercana a €900 millones y una concesión con 29 años de operación y mantenimiento.
Un cierre financiero de esta escala importa porque convierte una adjudicación en un proyecto ejecutable. Los bancos no financian solamente una obra: examinan la distribución contractual de los riesgos, los ingresos esperados, las garantías y la capacidad de los patrocinadores para absorber desviaciones de costos y plazos.
En medio de las dudas sobre la inversión en Colombia, la operación demuestra que el capital internacional continúa disponible cuando encuentra contratos creíbles y flujos identificables. La lectura para otros sectores es que no basta con anunciar proyectos. La capacidad de separar, asignar y remunerar cada riesgo determina cuáles iniciativas consiguen financiación y cuáles permanecen en los planes.
Para KapitalPaper, las cuatro noticias muestran que la competencia por el capital ya no depende únicamente del tamaño de una empresa o de la disponibilidad de recursos. Nubank busca convertir la tecnología y su influencia regulatoria en una ventaja; Bre‑B reorganiza la infraestructura sobre la cual circula el dinero; Accesos Norte II demuestra que los proyectos con riesgos identificables todavía pueden atraer financiación internacional; y el tungsteno recuerda que poseer un recurso estratégico no garantiza capturar su valor. En todos los casos, la diferencia estará en la capacidad de Colombia para construir reglas confiables, proteger la competencia, estructurar proyectos financiables y conectar sus activos con conocimiento e industria. El capital está dispuesto a entrar, pero también intenta participar en la definición de los mercados a los que llega. Por eso, la discusión no debe limitarse a cuánto dinero se anuncia, sino a quién establece las condiciones, cómo se distribuyen los riesgos y qué parte del valor permanece finalmente en el país.



