Lo que importa hoy, en cinco minutos.
Nubank reorganiza su estructura regional y pone a Colombia en el centro: US$130 millones de inversión en 2026 y cinco millones de clientes.
La empresa de servicios financieros digitales fundada por el colombiano David Vélez reorganizó su dirección para América Latina con implicaciones directas sobre Colombia. Livia Chanes (hasta ahora CEO de Nubank Brasil) asume como CEO regional con supervisión sobre México y Colombia. Marcela Torres continúa al frente de Nu Colombia con autonomía operativa, según confirmaron El Colombiano, Pulzo y Forbes Colombia.
El movimiento coincide con tres hitos: Nu México recibió autorización para operar como banco múltiple con 15 millones de clientes y US$5.900 millones en depósitos; Nubank superó los 135 millones de clientes globales, consolidándose como la mayor plataforma de servicios financieros digitales de América Latina; y Nu Colombia cumplió cinco años con cinco millones de clientes, $11 billones en depósitos y US$130 millones comprometidos para 2026. Chanes fue directa sobre la agenda: “Mi compromiso es garantizar que México y Colombia se beneficien de todo lo que hemos construido en Brasil.”
Nubank reorganiza su estructura porque el modelo que funcionó en Brasil —bancarización masiva, cero sucursales, costo ultradelgado— está probado en México y Colombia. El mensaje para Bancolombia, Davivienda y Banco de Bogotá es inequívoco: su competidor más serio en consumo masivo profundiza su apuesta, ahora con una CEO regional que viene del mercado donde ya sirve al 60% de los adultos.
Ecopetrol sufrió el ciberataque más serio de su historia: 15 empresas comprometidas, 3.300 cuentas robadas y extorsión activa.
En la noche del 17 de julio, Ecopetrol informó un acceso no autorizado a sus recursos digitales. Un actor externo comprometió los entornos de almacenamiento en la nube de aproximadamente 15 compañías del Grupo Ecopetrol, descargó datos de cerca de 3.300 cuentas de usuario, intentó ejecutar un ataque de ransomware (bloqueado por los controles internos) y formuló exigencias de extorsión amenazando con divulgar la información.
La frase más relevante del comunicado oficial no está en lo que se bloqueó sino en lo que Ecopetrol no pudo garantizar: “No es posible asegurar que este incidente no vaya a tener algún tipo de efecto adverso material sobre el negocio, la reputación, los resultados operacionales o la situación financiera de la Compañía.” Un segundo comunicado del 19 de julio aclaró que las operaciones no fueron interrumpidas y la integridad de los datos se mantuvo, según La República.
el ataque ocurre en la empresa más grande de Colombia en su momento de mayor fragilidad institucional: presidente con imputación penal, calificación crediticia rebajada a Ba2 y ahora 3.300 cuentas en manos de un extorsionador. La señal más relevante para el empresariado colombiano es esa frase en el comunicado ante el mercado, que los abogados no escriben por protocolo sino porque calculan que hay riesgo real.
Los exportadores colombianos le presentaron al nuevo gobierno una hoja de ruta para llegar a US$50.000 millones: la agenda empresarial más ambiciosa de los últimos años.
Esta semana, gremios exportadores colombianos radicaron ante el equipo de empalme del presidente electo De la Espriella una hoja de ruta con la meta exportadora más ambiciosa que el sector privado colombiano ha presentado formalmente a un gobierno entrante: US$50.000 millones anuales en exportaciones, según El Colombiano.
El contexto del que parten es sólido. Las exportaciones colombianas totalizaron cerca de US$44.000 millones en 2025 (un récord), con sectores no minero-energéticos creciendo a tasas superiores al 10% anual. La hoja de ruta que el sector privado presenta al nuevo gobierno identifica cinco ejes de acción: diversificación de mercados (con foco en Asia y África como destinos de alta demanda insatisfecha para productos colombianos), agroindustria (con énfasis en aguacate, cacao, flores y preparaciones alimenticias procesadas), servicios digitales y tecnología, manufacturas livianas y fortalecimiento logístico de los puertos.
Corficolombiana, en su análisis de la agenda económica del nuevo gobierno cubierto por Bloomberg Línea, propuso una meta más conservadora pero igualmente ambiciosa: un crecimiento exportador del 4,7% anual (equivalente a US$2.500 millones adicionales por año), para alinear a Colombia con la trayectoria de Brasil, Chile, Perú y México. Los sectores identificados con mayor potencial: café, flores, aguacate, oro y transformadores eléctricos.
la presentación de una hoja de ruta exportadora al gobierno entrante es la señal de que el sector privado exportador (que opera con el dólar en mínimos de cinco años y la inflación en 6,14%) entiende que no puede esperar a que el entorno macroeconómico mejore solo. Necesita política pública activa: acuerdos sanitarios, logística portuaria, diplomacia comercial y tipo de cambio competitivo. El nuevo gobierno tiene ante sí una agenda exportadora privada lista para ejecutarse. La pregunta que KapitalPaper seguirá en los próximos meses es si el equipo económico del nuevo gobierno la adopta, la adapta o la archiva.
El M&A latinoamericano cayó 30% pero Colombia subió 75% en capital movilizado: el mercado más selectivo está apostando más por el país.
El mercado de fusiones y adquisiciones en América Latina registró una caída del 30% en el número de transacciones durante el primer semestre de 2026, según el informe de TTR Data. Pero Colombia nada contracorriente: aunque el número de operaciones bajó, el capital movilizado subió 75%, posicionando al país como el de mayor crecimiento relativo en valor de transacciones de la región en el período.
El dato no es casual. La adquisición del 100% de Tigo Colombia por Millicom International Cellular fue la operación de mayor escala del período. Pero más allá de esa transacción puntual, el patrón que TTR Data identifica es de mayor selectividad: menos operaciones, de mayor tamaño, con mayor due diligence y estructuras más complejas. Colombia se ubica en el cuarto lugar de la región por número de transacciones, con 130 operaciones acumuladas, pero su salto del 75% en capital lo posiciona estratégicamente.
El informe identifica tres sectores que están jalonando el M&A colombiano: transición energética (con adquisiciones de proyectos solares y de infraestructura), tecnología e infraestructura digital, con operaciones en fintech, software B2B y telecomunicaciones, y servicios profesionales de alto valor agregado. Precisamente los tres sectores donde Colombia tiene mayor brecha de desarrollo relativo frente a Brasil y México.
El alza del 75% en capital movilizado con caída del 30% en número de operaciones describe con precisión el tipo de inversión que está llegando a Colombia post-electoral: capital estratégico de largo plazo, no capital especulativo de corto plazo. El inversionista que compra Tigo Colombia no está apostando a que el peso siga fuerte el próximo trimestre: está apostando a que el mercado de telecomunicaciones colombiano va a crecer durante la próxima década. Ese perfil de inversión (paciente, estructural, de mayor tamaño) es exactamente lo que Colombia necesita para financiar su transición productiva sin depender exclusivamente del gasto público.



