Daily Briefs
La recompra de Celsia, las decisiones de Cibest, Gou payments, la inversión de Alsea, pesca, carbón, inversión extranjera, la bolsa y el mundial
Lo que importa hoy, en cinco minutos
Empresas e Inversión
Grupo Cibest: dividendos y Banistmo
En su asamblea del 24 de marzo, el holding aprobó un dividendo de $4.512 por acción, una distribución total de $4,3 billones —15% más que el año pasado— y un nuevo programa de recompra por $1,35 billones, mientras eleva su inversión en tecnología hasta $1,6 billones en 2026.
Cibest está tratando de enviar una señal integral de control: más retorno al accionista, más inversión en tecnología y más rigor en gobierno corporativo. En su asamblea de este 24 de marzo, el holding aprobó un dividendo de $4.512 por acción, una distribución total de $4,3 billones, un nuevo programa de recompra y una inversión de $1,6 billones en modernización tecnológica, en un momento en que la estabilidad operativa se volvió un tema central para su relación con clientes, mercado y regulador.
El holding explicó que la desinversión en Banistmo busca liberar capital para crecer, una frase que en banca no es menor: sugiere más flexibilidad para expansión, retorno al accionista o fortalecimiento del core financiero.
La recompra propuesta por Celsia
Celsia propuso una recompra a $9.002 por acción, por un monto de apropiación de ciento cincuenta mil millones de pesos y con un plazo máximo de ejecución hasta el 30 de abril de 2026.
Para KapitalPaper La administración considera que la bolsa está reconociendo a Celsia por debajo de lo que realmente vale. Ese es el centro de la historia. Más que una simple devolución de recursos a los accionistas, la recompra es una forma de intervenir directamente en la conversación sobre valor: usar recursos de la propia compañía para defender su precio, reducir la brecha entre cotización y fundamentales, y enviar al mercado el mensaje de que ese rezago ya no será administrado con paciencia, sino enfrentado con una decisión concreta.
La competencia por la “autopista” de pagos inmediatos
La certificación de GOU Payments para operar en Bre-B confirma que la nueva infraestructura de pagos inmediatos ya no es solo una innovación tecnológica, sino una disputa por poder dentro del sistema financiero.
Para KapitalPaper lo que está en juego no es únicamente la velocidad de las transacciones, sino el control de los rieles por donde pasarán pagos, datos, comercios y relación con fintechs y usuarios. Cada nuevo jugador certificado es una señal de cómo empieza a repartirse el mercado alrededor de una autopista que puede redefinir costos, distribución financiera y ventaja competitiva para bancos, adquirentes y plataformas.
Alsea: un nuevo ciclo de inversión regional
Alsea, operador de marcas como Starbucks, Domino’s, Burger King y Chili’s en Colombia, invertirá cerca de US$310 millones en los países donde tiene presencia.
Para kapitalPaper, aunque el anuncio es regional, para el mercado colombiano es relevante por tres razones: i) anticipa continuidad en aperturas y modernización de puntos de venta, ii) sostiene presión competitiva en consumo fuera del hogar y, iii) confirma que Colombia sigue dentro del mapa de despliegue de capital de uno de los mayores operadores de restaurantes de la región. En un entorno de consumo todavía selectivo, que un jugador de esa escala mantenga capex es una apuesta a recuperación y densificación del mercado.
Sectores
Pesca colombiana
El sector pesquero creció en 2025 pese al arancel en Estados Unidos, pero la cifra también deja ver una fragilidad: más de 70% de las exportaciones siguen dependiendo de un solo mercado.
Para KapitalPaper, la buena noticia no es solo el aumento de las ventas, sino la señal de que sí existe espacio para diversificar; la mala es que esa diversificación todavía avanza más lento que la concentración del riesgo.
El carbón colombiano
La caída de 20,3% en las exportaciones colombianas de carbón en 2025 no parece un tropiezo aislado, sino una señal más estructural de debilitamiento en uno de los frentes tradicionales de ingreso externo del país.
Aunque enero de 2026 mostró un rebote interanual, la comparación contra diciembre vuelve a mostrar fragilidad, y el retroceso en destinos como Holanda, Brasil, Chile y Corea del Sur confirma que la presión no viene de un solo mercado.
Para KapitalPaper, la lectura de fondo es que el carbón colombiano empieza a enfrentar un doble problema: menor tracción de demanda en algunos compradores relevantes y un entorno global que castiga cada vez más los activos atados a combustibles fósiles intensivos en carbono.
Eso no implica la desaparición inmediata del negocio, pero sí un deterioro progresivo de su narrativa como fuente confiable de divisas y estabilidad exportadora. En la medida en que la transición energética avance y algunos mercados industriales moderen consumo, la exposición al carbón térmico se vuelve más vulnerable a ciclos de demanda, presión regulatoria y pérdida de atractivo para capital de largo plazo. Para Colombia, el reto no es solo exportar menos carbón, sino administrar lo que significa depender de un producto cuya relevancia internacional podría seguir erosionándose antes de que el país termine de construir reemplazos sólidos en su canasta exportadora.
Análisis
Colombia no ha salido del radar del capital extranjero, pero sí cambió de lugar dentro de él
La mirada internacional ya no parece organizada alrededor de una tesis amplia sobre el país, sino de apuestas mucho más selectivas, donde importan menos los relatos generales y más la calidad del activo, la experiencia del operador y la capacidad de demostrar sostenibilidad, escala y gobernanza. En ese nuevo filtro, conviven dos Colombias: una que genera cautela en la conversación macro por el deterioro del clima de inversión y la incertidumbre política, y otra que todavía logra atraer capital cuando ofrece una historia concreta, verificable y de largo plazo. No es menor que, al tercer trimestre de 2025, las actividades no minero-energéticas concentran cerca del 73% de la inversión extranjera directa, ni que proyectos como el de la chilena CAS (con cerca de US$70 millones invertidos, US$50 millones adicionales previstos y 24.000 hectáreas administradas) se estén leyendo afuera como casos replicables de capital paciente con componente ambiental.
Para KapitalPaper, ese es el giro de fondo: Colombia dejó de venderse sola como destino y ahora debe justificarse proyecto por proyecto. El capital que sigue llegando no está comprando una narrativa país; está comprando excepciones. Agroforestales con lógica de décadas, mineras con lectura táctica de activos subvalorados, o apuestas ligadas a cadenas críticas de transición energética. La oportunidad todavía existe, pero el umbral de exigencia subió: estabilidad institucional, seguridad jurídica y claridad regulatoria pesan más que antes porque el inversionista ya no está dispuesto a descontar el riesgo político con la misma facilidad. La pregunta hacia 2026 no es si Colombia puede seguir atrayendo capital, sino si será capaz de reconstruir una historia de confianza suficientemente creíble para que el interés externo vuelva a ser estructural y no apenas oportunista.
Asia acelera la salida de capital extranjero por miedo al shock petrolero; mala señal para apetito por emergentes
El selloff asiático no golpea directamente a Colombia, pero sí anticipa un cambio de humor global que el mercado local no puede ignorar. Cuando los inversionistas sacan US$50.450 millones de Asia emergente en un solo mes —el mayor flujo de salida desde al menos 2008— por miedo a petróleo caro, inflación persistente y menor crecimiento, lo que realmente se deteriora no es solo una región, sino la tolerancia global al riesgo emergente.
Para KapitalPaper, esa es la señal relevante: si el shock energético sigue encareciendo el capital y fortaleciendo la aversión al riesgo, Colombia puede enfrentar presión indirecta sobre TES, acciones y costo de financiamiento, incluso sin estar en el epicentro del problema. En ese entorno, el mercado tiende a castigar menos por país y más por categoría: primero vende emergentes, después distingue cuáles resisten mejor.
La bolsa
Los ganadores hablaron de utilidades y petróleo. Los mejores desempeños del COLCAP fueron ISA (+8,53%), Ecopetrol (+5,42%) y Grupo Bolívar (+4,85%). Del otro lado, cayeron Corficolombiana (-9,94%), Banco de Bogotá (-8,85%) y Davivienda preferencial (-6,05%).
Que Ecopetrol haya marcado además un máximo de tres años mientras Corficolombiana cayó a mínimo de 52 semanas resume la sesión: el mercado premió exposición a energía e infraestructura regulada y castigó nombres financieros donde pesa más la sensibilidad a tasas, calidad de cartera o rotación de portafolio.
Las cifras del mundial
Titular Mundial: Aficionados europeos presentaron una queja formal contra FIFA por el alto costo de las entradas del Mundial 2026. La crítica apunta a que los precios y condiciones de compra se alejaron del estándar esperado para el torneo.
Mayor inversión del día: C$157,9 millones en las mejoras del Toronto Stadium para el Mundial 2026.
Cifra clave del Mundial: capacidad ampliada a 45.000 asientos en Toronto y proyección de hasta C$940 millones de impacto económico positivo.
Mercado más activo: Norteamérica, entre salarios de ligas, naming rights de arenas, derechos comerciales universitarios y operación de sedes del Mundial.



